lunes, 4 de marzo de 2019

Los guantes

Le avisaban las manos frías.
Se tocaba las yemas de los dedos
y buscaba un papel y una pluma
para sentarse un momento.
No sabía qué iba a escribir.
Las manos heladas
casi siempre presagian versos.
Buscaba el sosiego,
el trazo de unas letras
que le abrigaran
y que calentaran sus manos
como aquellos guantes de lana
que le había regalado su madre
antes de despedirse.
También le dijo que escribiera siempre
que necesitara un abrazo.

miércoles, 23 de enero de 2019

Tajinastes



No ha amanecido.
Cantan los mirlos
y el blanco de los tajinastes
se asemeja a la nieve
de algunas ciudades lejanas
que a veces acercan los recuerdos.
Hay una palmera
mucho más vieja que nosotros
que mira desde lo alto.
Ha visto a otros caminantes
y ha conocido muchos sueños
mirando hacia ese barranco
por el que hace años
se escuchaba el estruendo del agua
que buscaba el océano.


jueves, 3 de enero de 2019

Los laberintos

Solo quienes avanzan quiebran a veces sus alas.
El vuelo no termina nunca,
ni las dudas, ni las encrucijadas.
Nunca te pierdes en los laberintos que buscaste.
Siempre aparece una salida,
un camino inesperado,
un puente entre dos cuerpos que se abrazan.

jueves, 13 de septiembre de 2018

Los remansos

Todos los barcos están fondeados.
Un pueblo pesquero, la quietud de la tarde,
todo es sereno, armonioso,
pero tienes que saber que es mutable,
que los barcos nunca están quietos
y que el mar jamás se detiene en ninguna parte.
Si ahora respiras hondo y no piensas en nada,
si eres realmente feliz,
es porque has sabido salvarte de muchos naufragios.
Y siempre es así, por eso no dejas escapar ni un solo paso,
ni te pierdes ningún matiz de ese cielo ya encarnado
cuando baja la marea y atardece lentamente,
como para que aprendas por fin a ser eterno.

domingo, 19 de agosto de 2018

Los barcos lejanos

Tal vez vengas de ese lugar,
de cuando no éramos más que sombras,
a veces extiendo la mano,
y acaricio tu espalda,
y reconozco la estela del tiempo,
ese brillo lejano que dejan los barcos
cuando se pierden en el horizonte
como si se los tragaran las aguas.

domingo, 22 de julio de 2018

La estancia

No fue para perder el tiempo.
Y el tiempo se pierde.
Lo perdemos muchas veces.
No fue para aburrirme,
ni para dejar que otros decidieran.
Si me quedé fue para conocerte
y para encontrar un nuevo paraíso
en todas las calles que reconozcan mis pasos.

lunes, 16 de julio de 2018

El otro lado del espejo

Sabio es quien se sabe efímero
y juega la partida
manteniendo siempre la mesura.
Respirar hondo y esbozar una sonrisa.
Si acompaña la salud,
y la suerte no esquiva nuestra sombra,
brindemos por cada uno de los días
antes de que llegue el mañana
y nos despierte desde el otro lado del espejo.