martes, 10 de abril de 2018

Regresos

No era un sueño.
La infancia nunca se sueña.
Existía aquel pasadizo y aquella mareta,
el musgo, el precipicio,
las piedras desgastadas por el tiempo,
las calas, los helechos en casas sombrías,
y también una acequia de agua clara.
El camino siempre es de regreso
aunque creas que te alejas con el paso de los años.

miércoles, 21 de marzo de 2018

Toda una vida

La música, ¿te acuerdas?
Nunca nadie podrá escucharla de nuevo.
Jamás suenan dos canciones de la misma manera.
Caminábamos entre los volcanes,
solos en medio de la lava y del viento,
te quitaste los auriculares para que escuchara,
luego nos besamos y siguió sonando aquel bolero,
y ya no me importa en qué forma, ni dónde, ni cómo...

martes, 30 de enero de 2018

Alzhéimer

Así era la lluvia,
de repente caía del cielo,
tú no la recuerdas,
la tierra mojada
y la humedad de los zapatos.
Te acompaño a la calle
y sonríes cuando te mojas.
Así sonreías cuando nos besábamos.
El olvido es cruel con las palabras,
pero no puede con la memoria del agua.

martes, 12 de septiembre de 2017

jueves, 27 de julio de 2017

Átomos y sueños

También duerme la materia,
los poros, la saliva, los huesos,
millones de partículas que te formaron
y que sueñan que son eternas.
Las noches descomponen seres
y los vuelven misteriosos en los sueños,
los perros, los gatos, las ballenas,
también las ballenas nadan mientras duermen,
así supongo que será cuando partamos,
un viaje más largo, un retorno a otra parte,
una nueva composición de la materia,
quizá la memoria del amor en algún átomo.

miércoles, 12 de julio de 2017

El parpadeo

Solo somos el reflejo en la mirada de quien nos quiso,
el parpadeo fugaz del amor que nos salvó un día,
lo que queda en el recuerdo del placer, un perfume,
la caricia que atraviesa la noche de los tiempos.
No te busques en tus propios espejos,
la eternidad solo se concibe en los ojos que te aman.

sábado, 1 de julio de 2017

Salir para la playa

Coger la toalla y salir para la playa.
Esa era la felicidad.
Casi todo lo demás es mentira.
La toalla, la arena, el salitre,
las horas que no cuentan,
improvisar cualquier comida,
el olor de la crema protectora,
y luego llegar a casa, ducharte,
salir a tomar una cerveza
o ver atardecer desde una terraza.
Y a lo mejor escribir un poema como este,
tan sencillo que parece mentira
que no lo recuerde luego todo el tiempo.